El nombre de nuestra fundación, Entre Mujeres y un Clavel, tiene un profundo simbolismo histórico, inspirado por un evento que marcó un antes y un después en la historia de Portugal: La Revolución de los Claveles, un movimiento pacífico que tuvo lugar el 25 de abril de 1974. Esta guerra, que no fue un conflicto violento, sino una serie de protestas y levantamientos sin sangre, fue un símbolo de la lucha por la libertad, la justicia y la igualdad. Los claveles, al ser usados como símbolo de la resistencia, se convirtieron en un emblema de la esperanza y del cambio sin necesidad de violencia.
Este evento tiene una gran resonancia con nuestra misión. En la Fundación Entre Mujeres y un Clavel, nos inspiramos en ese mismo espíritu de lucha por la libertad y la justicia, pero enfocándonos en las personas víctimas de violencias, quienes a menudo enfrentan barreras sociales, culturales y económicas. Como la Revolución de los Claveles, nuestra lucha también es pacífica, orientada hacia el cambio positivo, la dignidad y el respeto hacia las personas que buscan superar y tener nuevas oportunidades para ellas y sus familias.
Nuestra fundación se dedica a promover el empoderamiento de las mujeres migrantes y no migrantes en la República Dominicana, con un enfoque particular en aquellas que han sido víctimas de violencia doméstica y otras formas de abuso. Nos centramos en ayudar a las mujeres que enfrentan situaciones difíciles, como el abuso emocional, físico y psicológico, la falta de oportunidades laborales, y la discriminación. Sabemos que estas mujeres necesitan apoyo integral para sanar y reconstruir sus vidas, y nuestra misión es proporcionarles las herramientas necesarias para hacerlo.
La historia de nuestra fundación se conecta con la de muchas familias migrantes dominicanas que llegaron a Europa a principios de los años 80 y 90. La mayoría de estas personas provenían de comunidades de recursos limitados, siendo muchas de ellas ayudadas por la Iglesia Católica, en especial por las monjas que realizaban trabajo social en el sur de la República Dominicana, en provincias como Barahona, Bahoruco e Independencia.
Históricamente, estas familias se dedicaban al trabajo doméstico, y a pesar de las oportunidades que han tenido sus descendientes en Europa y Estados Unidos, la mayoría sigue desempeñando los mismos oficios, con un porcentaje menor al 1% que logra aprovechar las oportunidades de desarrollo personal y profesional.
A lo largo de los años, la situación para muchos migrantes ha sido difícil. La falta de escolaridad, la falta de conocimiento de las herramientas digitales y la falta de acceso a programas de capacitación ha limitado las posibilidades de crecimiento profesional. Muchos jóvenes, incluso adultos, terminan en trabajos precarios como meseros, trabajadores de construcción, y otros oficios informales, a veces como prostitutas o integrantes de bandas delictivas, debido a la falta de educación y recursos.
Además, los problemas de maltratos, violencias domésticas y abuso machista narcisista son realidades que afectan a mujeres y niños, muchos de ellos desconocedores de sus derechos y sometidos a una sumisión social para poder regularizar su situación migratoria.
Miles de mujeres y niños se encuentran en situación de vulnerabilidad. Es urgente crear una plataforma digital accesible que les brinde información, apoyo y recursos para salir adelante. A través de nuestros programas, buscamos convertirnos en un faro de esperanza, proporcionando acompañamiento y herramientas para que cada mujer pueda reconstruir su vida con dignidad y seguridad.
Nuestro trabajo es crucial porque la violencia de género sigue siendo una problemática grave a nivel mundial. Muchas mujeres carecen de acceso a servicios básicos de ayuda y no saben cómo actuar en situaciones de abuso. A través de nuestro enfoque integral, ofrecemos apoyo emocional, orientación legal y herramientas para el empoderamiento económico, ayudando a romper el ciclo de la violencia.
Tu apoyo es fundamental para que podamos seguir adelante con este proyecto. Si eres una institución pública o privada, tu colaboración es esencial para que podamos ofrecer más oportunidades a nuestras participantes, tales como:
– Programas educativos y laborales.
– Recursos para la integración social.
– Asesoría en derechos humanos y legales.
Además, te invitamos a unirte a nuestra causa como voluntario, donante o colaborador en nuestras actividades y proyectos. Con tu apoyo, podemos ayudar a más mujeres y niños a salir adelante y construir una vida llena de esperanza.
Entre Mujeres y un Clavel es una familia que lucha por la dignidad, la igualdad y el empoderamiento. Juntos, podemos cambiar el futuro de muchas vidas.
¡Únete a nosotros! Tu colaboración puede marcar la diferencia.
Nuestro compromiso es proporcionar apoyo integral a las víctimas de violencia, ofreciendo un espacio seguro y recursos que faciliten su recuperación emocional, física y social. Trabajamos para concienciar sobre la violencia, abogar por los derechos de las víctimas y promover la educación y prevención en la comunidad. A través de programas de atención, asesoría legal y talleres de empoderamiento, buscamos restaurar la dignidad y la esperanza de quienes han sufrido, ayudándoles a reconstruir sus vidas.
Ser una organización líder en la erradicación de la violencia de género, promoviendo una sociedad más justa, equitativa y libre de violencia. Aspiramos a ser un referente en el desarrollo de programas innovadores de intervención, prevención y capacitación, impactando positivamente en la vida de miles de personas y logrando cambios estructurales a nivel político y social para la protección de los derechos de las mujeres y niños.»
Atención Integral: Proporcionar servicios de salud mental, asesoría legal y asistencia social a las víctimas. Programas de Capacitación: Implementar talleres y cursos para fomentar habilidades laborales y la educación. Red de Apoyo: Crear grupos de apoyo entre pares para compartir experiencias y promover la sanación. Investigación y Análisis: Realizar estudios sobre la violencia y sus impactos para informar políticas públicas. Incidencia en Políticas: Trabajar con gobiernos y organizaciones para desarrollar leyes y programas que protejan a las víctimas. Sensibilización Comunitaria: Organizar campañas para cambiar actitudes y comportamientos hacia la violencia.